implica sintonizar con su energía de sanación, luz verde esmeralda y compasión. Se logra mediante la meditación, la visualización, la intención de sanar y la práctica constante de la bondad, actuando como un canal de su “Medicina de Dios” para aliviar el sufrimiento físico, mental y espiritual.
Aquí te detallamos los pasos para convertirte en un canal de su energía:
Invocación y Visualización: Comienza tu día o meditación visualizándote rodeado de una luz verde esmeralda brillante. Invoca al Arcángel Rafael para que te envuelva y te convierta en un canal de su energía sanadora.
Meditación en la Luz Verde: Siente cómo esta luz verde entra en tu cuerpo, limpiando tus propios bloqueos y cargándote de energía. Visualiza la luz emanando desde tu corazón hacia los demás.
Intención de Sanación: Al orar o meditar, manifiesta la intención de liberar enfermedades, dolor o cargas negativas, tanto propias como ajenas.
Acciones de Compasión: Actúa como un agente de sanación en la tierra a través de la compasión, la ayuda al prójimo y el equilibrio emocional, ya que Rafael no solo sana el cuerpo, sino también el alma.
Uso de Afirmaciones: Repite afirmaciones positivas como: "Soy un canal de la luz verde de Rafael", "La medicina divina fluye a través de mí".
La práctica del Jueves: El jueves es el día asociado con el Arcángel Rafael. Realizar meditaciones o rituales de sanación este día ayuda a conectar con su energía.
Este proceso requiere dedicación para elevar tu propia energía y convertirte en un instrumento de amor y sanación, liberando miedos y ansiedades.
**CONVERTIRSE EN UNA EXTENSIÓN DEL ARCÁNGEL RAFAEL 157**