Oh Virgen Inmaculada,
Madre de la Medalla Milagrosa,
dulce protectora de los que te invocan.
Mira con bondad este hogar
y a cada uno de los que habitan en él.
Extiende tu manto azul
sobre nuestra casa
como escudo contra todo peligro.
Que tu santa Medalla
brille como señal de esperanza
en la puerta de nuestro hogar
y en el corazón de nuestra familia.
Madre llena de misericordia,
aparta de nosotros
la discordia, la enfermedad
y toda sombra de mal.
Alcanza de tu Hijo Jesucristo
la gracia de la paz en nuestra mesa,
la unión en nuestras palabras
y la fe firme en nuestras decisiones.
Guarda a nuestros hijos,
fortalece a nuestros padres,
y bendice cada paso que demos.
Virgen de la Medalla Milagrosa,
permanece en medio de nuestra familia
como luz que guía
y como amparo que protege.
Y cuando lleguen las pruebas,
recuérdanos que bajo tu cuidado
ningún corazón queda abandonado.
Amén. 🙏✨