Cuatro esquinas tiene esta casa, y cuatro ángeles la resguardan: San Miguel, San Gabriel, San Rafael y el Santo Angel de la Guarda.
Que con su presencia se aleje todo enemigo, pues San Miguel, San Gabriel, San Rafael y el Santo Angel de la Guarda están a mi derecha, a mi izquierda en la cabecera y a mis pies
Así no tendré miedo, ni de los vivos ni de los muertos, ni de los espiritus ni de los demonios. porque estoy protegido al dormir y al despertar, contra cualquier daño y todo mal.
Amén.